Comienzo escribiendo que reconozco que lamentablemente existen padres que no asumen su
responsabilidad. Lo sabemos, lo repudiamos. Esta publicación va dirigida a aquellos que comparten su deber de papá con mamá y aquí va mi pregunta:
¿por qué no lo llaman a él?
Como ya deben saber, soy mamá de tres peques: mi nena de 6 años y mis nenes de 4 y 2, respectivamente. Cada cual está en la escuelita y me ha parecido demasiado “curioso”, estresante y hasta molestoso que si alguno se enferma o hay que recogerlo en la escuela, el default sea yo.
Papá ha firmado todos los documentos requeridos cada año como parte de la inscripción de los peques en sus escuelas. Papá es el que por lo general los lleva al salón. Papá es un papá activo: siempre está presente y el staff lo sabe.
Sin embargo, es mi teléfono el que "explotan" con llamadas o mensajes. ¿El teléfono de Papá? Coquí…Silencio total.
He sabido hablar con maestras que me han llamado para preguntar algo sobre uno de nuestros peques ACABANDO ellas de interactuar con Papá en la escuela. O que me dicen “si puedes venir mañana a firmar” x o y documento. ¿Mi respuesta?
“Papá puede responder a cualquier pregunta y puede firmar el papel que necesitas”.
Soy mamá y obvio velo por mis hijos, pero me sorprende y molesta que como sociedad aún descarguemos la responsabilidad absoluta de la crianza de menores sobre la figura materna. La equidad de roles es necesaria y debe ser promovida, reconociendo las responsabilidades y aportaciones de cada cual sin importar el género.
Sí, soy Mamá, pero él es Papá. Que el teléfono también suene para él, por favor.
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