viernes, 11 de agosto de 2017

¿Cómo preparo a mi peque para la llegada de un "intruso"?

"¿Ya le explicaste a Valentina que va a tener un hermanito?", esa pregunta me la hacían constantemente a medida que mi segundo embarazo seguía avanzado. Sin embargo, ¿cómo le haces entender a una niña quien ni siquiera a cumplido dos años que será una hermana mayor? Peor aún, ¿cómo evitar los celos que seguramente sentirá la primogénita?

Esa era una de mis mayores preocupaciones: saber qué debía hacer para que la niña no se sintiera suplantada por un "intruso". Todos los días señalaba mi panza y le repetía que "aquí adentro está Matteo, tu hermanito, ¡serás una hermana mayor!". Vale acariciaba mi barriguita o se emocionaba con lo que suponía era un juego y le daba tremendo manoplazo que me hacía pensar "esto se chavó".

¿Cómo he lidiado con la llegada de Matteo?

Matteo le trajo un regalo a su hermana. Para comenzar su relación de hermanos con el pie derecho, el nuevo integrante a la familia "salió de compras" y le regaló a Vale un libro de colorear del Mickey Mouse Clubhouse (su favorito) y un paquete de crayones. Hicimos mucho énfasis en que era un obsequio del niño y ella quedó encantada con su libro.

La integramos en las tareas. Si Matteo necesita medias, su hermana ayuda a colocárselas. Si hay que cambiarle el pañal, mamá le pide ayuda a Vale, ya sea que aguante el pañal limpio o la toalla húmeda en lo que limpiamos al bebé. La idea es que se sienta útil y parte del proceso.

Papá mima a Vale en lo que mamá lacta o duerme a Matteo. Marido es loco con su niña, pero en esos momentos es loco a la máxima potencia. ¿Por qué? Para que no sienta que la echan a un lado y se sienta igual de amada y atendida que su hermano.

No la ignoramos. Multitasking en todo su esplendor. Si la niña habla o pregunta algo justo en medio de bañar, cambiar el pañal, o lo que aplique, al recién nacido, la miramos directamente y le respondemos mientras seguimos con lo que hacemos. Si no es posible, tomamos un segundo para explicarle qué estamos haciendo y asegurarle que tan pronto terminemos, la atenderemos. A su vez, le preguntamos si quiere ayudar.

Sigue la "explicadera". Ya Matteo está fuera de la panza, ahora más que nunca continuamos explicándole que ese bebé es su hermanito, que se llama Matteo y que ella es su hermana mayor, quien lo va a cuidar junto a mamá y papá.

Cuando bebé se duerme, ¡es "Vale time"! Aprovechamos para jugar con ella sin distracción, ver su película favorita (Moana, siempre Moana...) y hasta tomarnos fotos, ¡lo que le encanta!

Claro, nada de esto evita al 100 % los arranques de celos. Incluso, tal vez notarás que tu peque "retrocede" en edad e imita a su hermanito: llora o grita cuando él lo hace, gatea cuando hace tiempo no lo hacía, si no estás alerta, una caricia puede convertirse en un golpe, y da la "casualidad" que siempre necesita tu atención cuando estás con el pequeño. Normal y parte del proceso.

Estas son solo algunas medidas que puedes
tomar para que tu bebo mayor se vaya acostumbrando a la idea de que ya no es el rey o reina de la casa sin herir su corazoncito. Que, aunque por el momento no lo comprenda, sienta que mamá y papá los aman a ambos por igual. Ni más, ni menos. No hay intrusos, sino una familia que va creciendo y donde abunda el amor.

¿Tienes alguna otra recomendación? ¿Cómo lidiaste con la llegada de un "intruso"? ¡Deja tu comentario!




*Imagen de portada: Pixabay's Free Images*

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