Aún en estos tiempos modernos, como le llaman, todavía muchos ven como inusual que sea la mujer quien salga a ganarse el pan mientras el hombre se queda en la casa con los hijos. Cuando comparto este dato de mi vida, casi siempre me responden con un "¡wow!" y mi marido pasa a ser cierta especie de súper héroe, o en este caso, súper papá. Así que se me ocurrió darles un vistazo al otro lado de la moneda, un ojo a otra perspectiva, la del papá-mamá, o "Mr. Mom".
Les presento la serie de Fuera de Record (FDR), "Vida de Padres". Unas breves entrevistas al papá de mi Valentina que les darán una pequeña idea de lo que atraviesan los papis que cuidan a sus peques, mientras nosotras las mamis laboramos. ¡Arranquemos!
FDR: Hace poco más de un mes que regresé al trabajo tras agotarse mis días de maternidad y desde entonces has estado al cuidado de nuestra bebé, ¿cómo ha sido esa experiencia?
"Ha sido una experiencia bien difícil por muchas razones. Ella está acostumbrada a que la mamá le de el pecho, que tu le des el pecho. Cada dos o tres horas hay que correr a calentar la leche y en ese tiempo ella no deja de llorar y tengo que ir de prisa.
Luego, no pasa ni media hora y hay que cambiarla, eso es algo a lo que hay que estar pendiente, hay que cambiarle el pañal a cada rato. Si se duerme, donde vivo, cualquier ruido la levanta porque hay muchos "four tracks" y eso. Es bien difícil, por la situación no duerme mucho y uno se agota".
FDR: ¿Física y emocionalmente?
"Sí".
FDR: Describe un típico día con tu bebé.
"Te dejo en el trabajo. Si tengo que ir a una farmacia, o parar en cualquier otro sitio a comprar algo para la nena, tengo que buscar un estacionamiento que sea ancho para dejar las puertas abiertas en lo que saco el coche. Tengo que dejar el aire acondicionado prendido porque es súper caliente en Puerto Rico. Bajar el coche, a la nena y taparla para que el sol no le de. Entro al sitio, si empieza a llorar, que pasa mucho, chequeo si está pipi o caca y tengo que preguntar a alguna empleada que abra el baño de las mujeres, porque en el baño de los hombres no hay donde cambiarla, no hay Family Room como en Estados Unidos. Tengo que esperar a que el baño esté vacío para bregar con la nena".
FDR: ¿Family Room?
"Es un baño para la familia, va papá, mamá. Si tienes tres hijos, cuatro hijos, todos pueden entrar al Family Room. Hay un asiento grande, un "changing table" para cambiar el bebé. Hay espacios suficientes, grandes, para dos coches si tienes dos bebés. Todos entran cómodos. Donde más los hay es en los cines, aeropuertos...pero aquí en Puerto Rico no he visto un Family Room. Y los baños son tan pequeños...primero en el baño de los hombres no hay "changing tables". Papá nunca puede cambiar al nene, a su hijo o hija. Si hay uno es que lo han puesto recientemente, porque no lo he visto en ningún lado.Entonces, cuando vas, por ejemplo, a la farmacia, a algunas, tiene que ser en el baño de las mujeres o tienes que usar el piso, pero en el baño de las mujeres tienes que esperar a que no haya nadie. Y los baños son tan pequeños que el coche casi no cabe. Además, tienen la tabla para cambiar al bebé pero muchas veces no hay el papel higiénico para ponerle encima. Está el recipiente pero vacío. Tengo que limpiar la tabla con wipes, desinfectarla, para poner las cosas de la nena y cambiarla. *Ríe* Y esa tabla es tan pequeña que mi bebé, quien solo tiene tres meses, ocupa el espacio entero.
Parece que no piensan en el público que tiene familia y pasa una o dos horas esperando una receta. Deben tener los baños más disponibles porque para ir al baño, tienes que buscar a un empleado, quien muchas veces está ocupado y no te puede atender. Y, como te dije, si tengo que cambiar a la bebé, tiene que venir una empleada y entrar al baño de las mujeres, preguntar si hay alguien, si hay, esperar a que salga. Entonces entras y si van a usar el baño, la empleada tiene que advertirle que hay un hombre adentro cambiando a un bebé para que no entre. Es bien incómodo. Muchas veces uno avanza pero otras no y la gente no entiende eso. A veces hay que dejar las cosas a mitad y tirar todo dentro del coche para avanzar y que puedan entrar. Es bien difícil".
FDR: ¿Alguna vez te han mirado raro cuando pides utilizar el baño de las mujeres para cambiar al bebé?
"Sí, me miran medio raro, varias veces me han preguntado donde está la mamá, pero siempre pregunto '¿puedo cambiar a la nena?' y la ven y me lo permiten. La mayor parte de las veces no preguntan, pero sí me han preguntado por la mamá para que la cambie o si una empleada puede cambiarla. Yo lo siento pero no. Yo la voy a cambiar, yo no quiero que ninguna empleada vaya a cambiar a mi bebé. Porque la primera vez me dijeron 'deja que una empleada esté para que lo haga'. No. Yo voy a cambiar a mi bebé, es mi bebé y yo no voy a dejar que otra persona lo haga y que de momento se le caiga o no sepa cambiarla, no. Eso fue al principio, pero casi siempre voy a los mismos sitios para que sepan quien soy y avancen".
FDR: ¿Alguna vez te han negado utilizar el baño de las mujeres para cambiarla?
"No, no, hasta ahora no. Sí tengo que esperar y la nena no entiende eso. Ella sigue llorando y gritando y tengo que tratar de calmarla. Y si estoy en la farmacia esperando una receta, las recetas se tardan como poco, una hora. Muchas veces han avanzado porque la bebé empieza a gritar y ellos se desesperan porque lleva media hora llorando y me la dan. Y muchas veces no me han dejado entrar a muchos sitios a calentarle la leche a la nena porque es sólo para empleados".
FDR: ¿Y cómo sigue tu típico día?
"Regreso al carro y hay que prenderlo y dejar el aire un rato prendido para que enfríe porque está demasiado caliente. Hago el proceso del coche y bebé pero al revés y arranco, suave porque hay que tener precaución en la calle. Si tengo que ir al banco, la misma hazaña, pero en el banco es peor, porque en el banco no te dejan usar el baño, no te dejan cambiar al bebé. He tenido que cambiarle el pañal en el carro, que es un poco difícil, pero, en el banco no te dejan hacer nada. Simplemente, hacer la fila y la gente se molesta un poco, pero, pues. En el médico, que voy mucho, también el mismo proceso, una hazaña, y no me van a atender primero solo porque tengo una nena. Cuando llego a la casa, ya son las 4:00 p.m. Si está dormida, aprovecho y me baño, me visto, y ya es hora de salir a buscarte al trabajo. *Ríe* ¡No hay break!"
FDR: ¿Te ha pasado algo estando con la bebé que hayas dicho "esto no está sucediendo"?
¡Conoce su respuesta en la continuación de la serie de Fuera de Record: "Vida de Padres"!
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