Lacto a mi niña y reconozco que me da estrés, si la beba empieza a llorar en público porque tiene hambre. Eso implica que tengo que sacar la "tecla" para alimentar a la beba y siempre tengo ese pequeño temor de cómo reaccionarán quienes tenga alrededor y de que la nena me la deje al descubierto. Sin embargo, me trago ese sustituto y alimento a la niña, ¡no la voy a dejar llorar!
Soy de las que intento lactar en público de la manera más discreta posible pero, ¿realmente son necesarias tantas "medidas de seguridad" para no incomodar al público y para que, ¡oh no!, no se vea la teta?