Poco antes de que naciera mi pequeña, compré detergente de bebé para lavar su ropa.
"Lavaremos nuestra ropa aparte de la ropa de la niña, para no irritar su piel con el detergente regular o causarle alergias por el olor", le dije a marido con firmeza, segura que eso era una posibilidad real.
¿Cuántas veces lavé la ropa de esa manera? DOS veces.
Ha sido imposible con el ritmo de vida que ahora llevamos. Lavamos ropa un día sí y un día no, o cada dos días, porque, como saben o se imaginan, la bebé tira buches que manchan su ropita (especialmente si son buches de fórmula, ¡esas manchas son terribles si no se limpian a tiempo!) o hace tremendo "espectáculo" en su pañal que lleva a una a correr hacia la lavadora. Primero un pre-lavado a mano para entonces echarla a lavar. Sin mencionar que muchas veces la ropa de bebé está intacta y es la ropa de mamá la que recibe los golpes. ¿Tandas diferentes? Reconozco mi error.